¿Cómo se mide la productividad de los trabajadores que trabajan desde casa?




A las empresas que tienen trabajadores a distancia les suele preocupar el tema de la productividad desde dos perspectivas. Algunos empleadores se preguntan si los trabajadores estarán realmente trabajando, mientras que a otros les preocupa más si trabajan de manera eficiente. Sin embargo, la productividad de una fuerza de trabajo a distancia no debería ser más complicada o diferente de medir que la de una fuerza de trabajo físicamente presente. Los equipos a distancia bien gestionados pueden ser mucho más productivos que los presenciales, ya que las empresas deben medir la productividad con parámetros objetivos en vez de hacerlo por la presencia física o el «tiempo en el edificio».

Antes de que una empresa decida cómo rastrear y medir el rendimiento de un trabajador, debe identificar lo que debe ser medido. Por ello, es esencial elegir el parámetro más cualitativo y elocuente.

La medición de la productividad basada en los resultados depende de parámetros cuantificables, que pueden ser difíciles de definir. Algunos sectores y empleos son más fáciles de definir que otros. Por ejemplo, en el caso de un vendedor, está muy claro lo que se puede medir y evaluar. En funciones laborales como las de un operador de un centro de llamadas, se puede utilizar un parámetro simple de llamadas por hora. Sin embargo, cuando los trabajadores tienen otras tareas, se deberán crear parámetros para cada trabajador y revisarse con cierta frecuencia.

Además, cumplir un criterio no equivale necesariamente a productividad. Si se fijan objetivos demasiado bajos, es posible que un trabajador que logre el resultado deseado no esté trabajando a plena capacidad. El simple hecho de que un trabajador esté conectado a la oficina mediante una red privada virtual (VPN) no significa que esté haciendo su trabajo.

La mejor manera de determinar el rendimiento es a través de los logros y de si un trabajador está cumpliendo puntos de referencia u objetivos mensurables. Como ocurre con todo objetivo, es imposible de conseguir si no se sabe cuál es. La clave para un buen funcionamiento del trabajo a distancia es ser muy claro y preciso con todas las expectativas.

Es necesario tener en cuenta cuánto tiempo llevará saber si alguien es productivo o no. Los resultados medibles tienen sentido, pero cuanto más frecuente sea la medición, mayor será la impresión de microgestión. Sin embargo, una medición muy poco frecuente significa que el empleador podría no ser consciente de los problemas que deben ser resueltos.

Es importante señalar que hay problemas relacionados con el derecho a la intimidad que los empleadores deben tener en cuenta en relación con los trabajadores y la supervisión del lugar de trabajo.

Algunas medidas que deben acompañar la medición de la productividad de los trabajadores a distancia son:
  • Establecer y comunicar objetivos y plazos claros de la misma manera que se hace con los trabajadores en un espacio de trabajo físico.
  • Formular planes para aumentar la rendición de cuentas.
  • Analizar las tareas importantes y hacer un seguimiento de los progresos en un plazo determinado.
  • Evaluar la calidad y la cantidad del trabajo, y no el tiempo trabajado: medir «tareas realizadas y su calidad» en lugar de «horas empleadas».
  • Realizar un seguimiento de los logros.